Desde la punta del Mascarat y enclavada en una bahía, Altea se hace hueco, entre el mar y la montaña, otorgando una imagen casi simbólica de la Costa Blanca. Con la cúpula azul y blanca de su Iglesia Parroquial, el municipio se extiende por un tosal que acaba en el mismo Mediterráneo.
Pequeñas y hermosas calas y playas se suceden por un litoral plagado del mismo encanto blanco que guarda su casco urbano.
El Pueblo de Altea está situado en la comarca alicantina de la Marina Baixa y forma parte de la llamada Costa Blanca. La punta del Albir y el morro Toix cierran el entorno marítimo alteano. La extensión del municipio de Altea es de 32’63 Kms. cuadrados.
Al norte, destaca la sierra Bernia, cuyo recortado perfil llega a 1.129 m. en su cumbre más alta. Altea es una protegida de este monte. Como escudo de sólida roca, impide que penetren en la bahía los fríos vientos e influencias del exterior, creando un mágico microclima.
El río Algar, o río de la Salud, como se denominaba antiguamente por la calidad de sus aguas, cruza el término de NO a SO y desemboca cerca del núcleo de la villa.
Nuestro núcleo urbano tiene tres partes diferenciadas: la zona costera, con su largo paseo donde se puede disfrutar de sus agradables terrazas, la zona comercial, alrededor del Ayuntamiento de Altea y por último, la zona del Casco Antiguo, donde lo ideal es perderse por su calles y disfrutar de sus miradores e impregnarse del ambiente del lugar.
